CAPITULO 18:
Leo llego a casa un poco más tarde de lo habitual ya que había ido a visitar al Jefe y el hecho de que llegara tarde fue visto y no pasado de desapercibido por Lorena y Saúl el ambiente estaba tenso. Lorena y Saúl lo miraban fijamente, como si estuvieran esperando su llegada, y ni siquiera le dieron tiempo de sacar su buzo antes de comenzar con la reprimenda.
¿A qué hora pensabas llegar, Leo?-dijo Lorena, con tono de desaprobación, cruzando los brazos sobre su pecho. -Ya te hemos hablado sobre el horario y lo que esperamos de ti.
Saúl, a su lado, frunció el ceño.
¿A dónde fuiste tan tarde? Sabemos que no estabas en la escuela.Te hemos dado la oportunidad de hacer las cosas bien, y parece que no valoras lo que te hemos dado.
Leo respiró profundamente, el enojo y la frustración acumulándose dentro de él. No podía soportar que, una vez más, intentaran controlarlo, decirle que hacer y cuándo hacerlo.
Fui a ver a alguien que en verdad me importa -respondió Leo, sin el más mínimo indicio de arrepentimiento.-No tengo que rendir cuentas con ustedes sobre mis decisiones, ni sobre cómo paso mi tiempo.
Lorena lo miró con sorpresa, como si no entendiera lo que estaba diciendo.
¿A quién fuiste a ver tan tarde, Leo? No puedes seguir actuando a tu antojo, tu vida tiene responsabilidades. No te vamos a dejar que sigas por ese camino.
Leo se quedó en silencio por un momento, pensando si valía la pena seguir explicando o si simplemente lo dejaría claro.
Fui a visitar al Jefe -dijo finalmente, dejando que las palabras cayeran pesadas en el aire. -Y no necesito que me digan que hacer. Ya basta. Ya no soy el niño de 5 años que ustedes piensan que soy. Ya soy un chico de 16 años un independiente no dependiente.
Saúl pareció molesto, pero también había algo de sorpresa en su rostro. Leo nunca había hablado de esa forma, nunca había sido tan directo ni tan seguro de sí mismo.
¡Eso no es asunto tuyo! -exclamó Saúl.-¡Nosotros somos tus padres y tenemos derecho a saber lo que haces!
Leo no se dejó intimidar.
No tengo que darles explicaciones sobre mi vida, ni de a quién decido ver o a que hora. No me controlan, ya basta. soy independiente no dependiente
En ese momento, Leo decidió que no se dejaría manipular más, que no iba a vivir la vida que ellos querían para él. Su decisión estaba tomada. Sabía que no sería fácil, pero su futuro ya no dependía de sus padres ni de sus reglas.
Ustedes no tienen idea de lo que es estar atrapado entre sus expectativas. Pero eso se acaba hoy dijo Leo-mirando a cada uno de ellos con determinación.-Voy a hacer lo que me haga feliz, aunque no les guste.
Lorena y Saúl se quedaron en silencio, sin saber cómo reaccionar. Leo se giró y se dirigió hacia su habitación, dejándolos atrás, como si fueran una parte del pasado que ya no influiría en su futuro.
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