CAPITULO 30 PARTE 2:
que pasa papá'?¿Vas a pegarme frente a Lorena y Nicholas? Adelante, porque la próxima vez no voy a simular esa llamada. Y no olvidemos que los servicios infantiles no se quedan de brazos cruzados con cosas como esta.
Saúl apretó los puños, pero respiró hondo, intentando controlar su ira.
No sé que hacer contigo, Leo. Cada día que pasa, demuestras que no tienes respeto por esta familia ni por ti mismo.
Leo se cruzó de brazos, su expresión endureciéndose.
¿Respeto? Eso es gracioso viniendo de alguien que no confía en que su hijo mayor pueda quedarse solo en casa. Si tanto quieren un hijo perfecto, busquen a otro, porque yo no voy a cumplir sus expectativas ridículas.
Saúl apretó los puños con fuerza, tratando de contener su frustración mientras observaba a Leo con una mezcla de rabia y agotamiento. Lorena se llevó las manos a la cabeza, claramente abrumada por la situación.Leo colgó el teléfono, pero no perdió su actitud desafiante.
¿Qué pasa, 'pap
¡Leo, basta ya de tus tonterías!-gritó Saúl- ¿Crees que es gracioso burlarte de todo y faltar el respeto? Nadie aquí quiere hacerte daño, pero necesitas límites, y si tú no los entiendes, no me dejas otra opción.
Leo, con una sonrisa cínica, bajó el teléfono y se recargó en la pared. ¿Límites?¿Es en serio? Tal vez deberías empezar por ponerle límites a Nicholas y a su bendito béisbol. ¿O acaso mi única función aquí es ser el hermano mayor al que controlan porque ya no saben qué hacer conmigo?
Lorena se adelantó con un tono suplicante.
Leo, por favor, no hagas esto más difícil. Solo queremos lo mejor para ti. ¿No puedes intentar comportarte, al menos por esta noche?
Leo se cruzó de brazos, ignorando a su madre y fijando la mirada en Saúl.
Si realmente quisieran lo mejor para mí, no me tratarían como un niño pequeño. Una niñera, ¿en serio? ¡Tengo 16 años! No 6 años es ridículo. Tal vez ustedes son los que necesitan ayuda para entender que ya no soy ese bebé que cargaban. La niñera me habría servido cuando con 6 años me obligaban a quedarme solo cuidando al tarado de Nicholas osea un menor de edad solo en casa home alone ¿son locos o qué?
Saúl dio un paso hacia él, claramente perdiendo la paciencia.
¡Ya basta Leo!Te estas pasando Leonardo hay una razón para lo que habíamos decidido Si te hubieras comportado, nada de esto habría pasado.
Leo negó con la cabeza y soltó una risa amarga.
Claro, siempre soy yo el problema, ¿no? Pero nunca se preguntan porque soy como soy. Tal vez si se hubieran preocupado más por ser padres y no por sus apariencias, las cosas serían diferentes. Pero no importa. Estoy acostumbrado a resolver mis cosas solo. Ustedes se aseguraron de eso cuando tenía 6 años.
Sin decir más, Leo se giró y subió las escaleras, dejando a sus padres y a Nicholas en un incómodo silencio que lo decía todo.
Si tanto odias vivir aquí, Leo, ¿porqué no haces algo al respecto? Tal vez necesitas un poco de perspectiva para entender lo que tienes.
Leo se encogió de hombros, su voz cargada de sarcasmo.
¿Ah, sí?¿Qué tengo exactamente?¿Un par de padres que nunca estuvieron realmente presentes?¿Un hermano al que trataban como el rey mientras yo era su niñera no oficial? Gracias, pero paso. Y con lo de hacer algo al respecto pues haría algo me iría con mis verdaderos padres los cuales aunque no me hayan dado la vida fueron mejores más comprensivos más pacientes y mejores que ustedes ellos me apoyaban me daban amor me daban el cariño y la paciencia ellos me enseñaron los números de emergencia número por número no como ustedes que con 6 años en vez de darme número por número me daban el completo ¿ejemplo? 237 en vez de dos tres siete
El comentario de Leo cayó como un balde de agua fría sobre Saúl y Lorena. Lorena retrocedió un paso, como si las palabras de su hijo la hubieran golpeado físicamente, mientras Saúl apretaba los puños tratando de contener su creciente frustración.
¡Tus verdaderos padres!- exclamó Saúl, su voz cargada de incredulidad y enojo.-¿Te refieres a esos criminales que te arrastraron a un mundo de violencia y muerte? ¿A esos que te convirtieron en un sicario y destruyeron tu infancia? ¿Esos son los padres que prefieres? ¿Eso es lo que llamas cariño y paciencia?
Leo lo miró con una calma peligrosa, su expresión completamente desprovista de emociones.
Sí, ellos. Porque, ¿sabes qué? Aunque viviera en ese infierno, ellos me escuchaban. Me entendían. Sabían lo que necesitaba. Ustedes... solo estaban interesados en sus vidas y en Nicholas. Me trataban como un empleado, no como un hijo. Ellos me enseñaron cosas útiles. Ustedes me dejaron con un número de teléfono que no podía memorizar y con responsabilidades que ningún niño debería tener.
Lorena trató de intervenir, su voz temblando.
Leo, nosotros... nosotros cometimos errores, pero hicimos lo mejor que pudimos. No sabíamos cómo...
¡No, Lorena!- Leo la interrumpió, con los ojos llenos de furia. -No es que no supieran, es que no les importaba. Me dejaron atrás porque era más fácil. Me convertí en un adulto a los 6 años porque ustedes no querían ser los padres que yo necesitaba. Así que no me hablen de errores. Yo sé lo que es cometer errores. Yo he quitado vidas, muchas. Pero al menos mis verdaderos padres entendían porque lo hacía. Ustedes ni siquiera entienden a su propio hijo.
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