CAPITULO 32:

 Cuando Leo llego a casa ese día a la tarde fue recibido por Saúl quien sin siquiera darle un respiro le ordenó que dejara la mochila que saldrían 

Sin esperar respuesta jalo a Leo del brazo y lo llevo al supermercado del barrio donde Leo se detuvo y exigió respuestas

Vas a volver a trabajar Leonardo necesitamos en dinero y vas a trabajar otra vez-dijo Saúl 

Estas loco calvo?no voy a trabajar soy menor y es ilegal no voy a trabajar si me necesitas iré para casa

No vas a ningún lado Leonardo vas conmigo adentro y empiezas a trabajar-entran al supermercado y buscan al gerente-aquí lo tienes al chico que cuando tenia 5 años le diste trabajo ahora tiene 16 años y ya quiere empezar a trabajar hoy ¿verdad Leonardo?

Yo no..

Esta ansioso por ya empezar-interrumpio Saúl-dale su delantal y que empiece-ya por irse-obedece Leonardo-se va-

Muy bien Leonardo ten tu uniforme empezarás en la caja registradora-dijo el gerente llevándolo a la caja vacía 

Buenas tardes-dijo una clienta apoyando los productos en la cinta-

Estúpido Saúl-dijo escaneando los productos-serían $6459

Después de esa clienta Leo puso el cartel de caja cerrada porque no quería ni trabajar

Señor gerente la caja número 23 no está trabajando-dijo otro trabajador-

Leonardo abre tu caja y empieza a trabajar no puedes simplemente cerrarla porque si

Ni loco lo haré y usted no puede contratar a un pibe de 5 años para trabajar es ilegalisimo y encima el estúpido de Saúl cree que necesito trabajar que se meta el trabajo por el...-dijo Leo yéndose de la caja directamente hacia la salida

Leonardo si te vas le informaré a tus padres

Hágalo me vale un choto-dijo Leo y salió del supermercado-

Leo caminaba por la acera enojado y frustrado cuando doblo en la esquina se encontró con la profesora Sofía Müller Papageorgiou 

Vaya Gómez Padilla nunca te cansas de meterte en problemas ¿que hiciste esta vez?

No hice nada-dijo Leo irritado

Así y porque vienes así de enojado?

Mi 'padre' Saúl me obligó a trabajar en un supermercado y simplemente huí de ahí 

¿Te obligaron a trabajar?-preguntó Sofía, con una ceja levantada, tratando de entender mejor la situación.

Sí-respondió Leo, irritado.-A los 5 años ya me hicieron trabajar. Ahora que tengo 16, creen que debo hacer todo lo que me dicen, sin importar lo que opine o lo que quiera. Están locos. Y ya porfavor no me discrimine ya tengo demasiados problemas como para que usted y Carmen me maltraten 

Leonardo!-reclamo Sofía-yo no te discrimino solo intento arreglar el defecto que tienes

Lo siento pero si usted no aprende capaz de una forma cruel aprenda-la noquea y la lleva a la iglesia donde la cuelga a la cruz atandola con sogas y luego de colgarla al techo Leo se va para su casa

Donde se encuentra con Lorena y Saúl pero Leo simplemente los ignoro y subió a su cuarto cerrando la puerta con fuerza

Lorena y Saúl se quedaron en la sala, mirándose entre ellos, claramente preocupados por el comportamiento de Leo. Saúl frunció el ceño, el enojo visible en su rostro, mientras Lorena suspiraba, incapaz de entender por qué las cosas con su hijo se habían vuelto tan complicadas.

¿Qué está pasando con él? -preguntó Lorena, casi en un susurro. Ella estaba más preocupada por Leo de lo que admitía, pero no sabía cómo acercarse a él.

No lo sé, pero este comportamiento ya está fuera de control -respondió Saúl, apretando los dientes. -Hoy me hizo perder la paciencia. Está claro que necesita disciplina, pero no sé qué más hacer con él. -El tono de su voz mostraba frustración, pero también una sensación de impotencia.

Lorena no respondió de inmediato, pero su mente estaba dando vueltas. Sabía que algo más profundo estaba sucediendo con Leo, pero no sabía cómo abordarlo sin que él se cerrara aún más.

Después de unos momentos de silencio, Saúl se levantó decidido a ir al cuarto de Leo.

Voy a hablar con él -dijo, con tono firme, como si esa fuera la única opción que quedaba.

 Lorena no dijo nada, pero la preocupación seguía reflejada en su rostro.

Saúl subió las escaleras con paso rápido, deteniéndose frente a la puerta cerrada del cuarto de Leo. Golpeó la puerta con fuerza, sin esperar respuesta.

¡Leo! -gritó, su voz cargada de enojo.-¡Abre la puerta ahora mismo!

Desde el interior, se escuchó un suspiro cansado seguido de la voz de Leo, algo vacía y amarga.

No quiero hablar con ustedes -dijo Leo desde su habitación, su tono hiriente.

Saúl, sin paciencia, volvió a golpear la puerta.

¡Leo! ¡Abre esta maldita puerta ya! ¡No me hagas ir a romperla!

Déjalo, Saúl -interrumpió Lorena, entrando en el pasillo y parándose junto a él. -Esto no está funcionando. Necesitamos darle tiempo. Si sigues presionándolo, va a seguir cerrándose más.

Saúl la miró, furioso por la falta de apoyo, pero también sintiendo que tal vez Lorena tenía razón. Bajó la cabeza y suspiró.

No sé qué más hacer -admitió, con la voz llena de frustración.

Lorena lo miró con compasión, sabiendo que la situación no tenía solución rápida, pero entendiendo que presionar a Leo solo lo alejaría más.

Dejémoslo por ahora. Necesita espacio.

Saúl se quedó en silencio, mirando la puerta del cuarto de Leo, sin saber qué hacer a continuación.

Leo en su cuarto se le escapo una lagrima 

Se puso los auriculares 

Fue a su computadora y se puso a jugar videojuegos conecto su jostick y empezó a jugar 

Manu lo llama en medio de la partida Leo le pasa el link y mientras ambos juegan Leo le cuenta lo sucedido 

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