CAPITULO 37:

¿Mi qué? -preguntó Leo, incrédulo. Leo se despertó en su habitación en su casa en su cama alta 

Confundido bajo de su cama y salió de su cuarto yéndose a las escaleras donde bajo y se encontró con sus padres Lorena y Saúl 

¿Hola campeón como dormiste hijo?-preguntó Lorena dejando un plato con panqueques en la mesa-ven a desayunar que están por llegar tus amigos

Donde están Nicholas y Osvaldo?-preguntó Leo

Quienes?-preguntó Saúl-Leo eres nuestro único hijo eres nuestro rey 

¿Soy hijo único?-preguntó susurrando Leo

Tocan el timbre 

Lorena va a abrir y son Manuel Danielle Verónica David y...... Sara 

Leo mejor ve a vestirte que ya llegaron tu novia y tus amigos 

Una vez Leo está vestido 

Salen para la escuela y ahí descubre que está de novio con Sara

Lorena solo sonrió, ignorando su confusión. Leo subió las escaleras apresuradamente, con el corazón latiendo con fuerza. 

¿Novia?¿Desde cuándo?- pensó mientras buscaba algo que ponerse. 

Todo esto se sentía surrealista, como si estuviera viviendo en un sueño del que no podía despertar.

Una vez vestido, bajó con cierta timidez. Sara lo saludó con una sonrisa brillante, y el grupo se dirigió juntos hacia la escuela. En el camino, Leo notó algo diferente. Sara caminaba cerca de él, demasiado cerca, entrelazando sus dedos con los suyos. El contacto lo hizo detenerse por un segundo, mirando sus manos unidas.

¿Qué pasa?-preguntó Sara, inclinando la cabeza con dulzura.

¿Estamos...?-Leo tartamudeó, sin saber cómo formular la pregunta.

¿Novios? -completó Sara con una risa ligera.-

Claro que sí. ¿Te sientes bien, Leo? Has estado un poco extraño esta mañana.

Leo no respondió. Su mente estaba hecha un caos. Todo en este mundo parecía perfecto: sus padres amorosos, sus amigos siempre presentes, y ahora estaba en una relación con Sara. Pero algo dentro de él le decía que esto no era real. Que esta no era su vida. Que algo, en algún lugar, estaba fuera de lugar.

La llegada a la escuela fue distinta 

Al llegar se encontró con Austin Edward Héctor Richard William Donovan y Óscar 

Al llegar al salón 

Ve a Carmen Weber Papadopoulos quien le entrega a Leo su trabajo de geometría adaptado por su dislexia 

Leo en tu trabajo hay unos cuantos errores pero esta para un 8 felicidades 

Óscar tu tienes un 4 si hubieras acertado en el último paso de el último ejercicio hubieras aprobado con el 5 pero no te preocupes quédate durante el recreo y te daré una mano

Leo vamos al kiosco -dijo Sara-deja que Óscar trabaje duro 

Claro vamos-dijo Leo-

Mientras caminaban por el patio, con Sara todavía agarrada de su brazo, Leo miró a su alrededor. Los estudiantes estaban relajados, algunos comiendo, otros charlando en grupos pequeños. Había risas, pero no había crueldad en el ambiente. Todo era... perfecto. Demasiado perfecto.

Leo no podía evitar sentir que algo estaba fuera de lugar. Este mundo idealizado parecía un sueño, pero ¿cómo podía estar seguro? Mientras seguía a Sara hacia el kiosco, la duda seguía creciendo en su mente: ¿Esta es mi vida real?¿O solo una fantasía que mi mente creó para escapar de la realidad?

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