CAPITULO 38:
En el mundo real
Vero Manu y Dani la estaban pasando mal
En la escuela estaban tristes de mal humor e incluso Vero ya se ha hartado de su hermano Óscar y de su ex novio David llegando con lo que Leo le enseño de defensa personal
Verónica te ordenó como tú hermano mellizo mayor que termines con el bicho raro de Leonardo y regreses con David-dijo Óscar
Pues yo te digo que no-le da una patada giratoria que lo derriba- Óscar yo soy feliz con Leo y si eso no te gusta pues es problema tuyo pero no sacrificare MI FELICIDAD por un berrinche tuyo asique deja de ser un bebé y actúa como un chico de 16 casi 17 años David me pegaba por si no sabias me violentaba ¿y tú quieres que regrese con ese salvaje?que se meta por tu oido y no se salga por el otro LEO ES MI FELICIDAD NO DAVID Y SI ERES MI HERMANO ME APOYARIAS A MI NO ME GUSTABA TU EXNOVIA ROMANELA Y AUN ASI TE APOYABA EN LA RELACION E INCLUSO TE CONSOLE CUANDO TE DEJO POR OTRO POR UN CHICO DE SEXTO QUE JUGABA AL BASQUETBALL-dijo Vero y se alejó con Dani y Manu-
¡¿Pero qué demonios te pasa, Vero?! -gritó Óscar desde el suelo, sorprendido y avergonzado.
Soy tu melliza pero hasta yo soy más madura-dijo Vero-tu seras el mayor por 10 segundos pero también eres el que tuvo problemas para escribir su nombre correctamente a los 6 años ¿verdad J.Óscar González?
Óscar la miró, sin saber que responder. David, que estaba no muy lejos, también la miraba con los ojos bien abiertos, sin atreverse a decir nada.
Verónica se giró y caminó con firmeza hacia Manu y Dani, quienes la seguían con orgullo y una ligera sonrisa.
¡Eso estuvo increíble! -dijo Dani, todavía sorprendida. -Óscar nunca vio eso venir.
Se lo merecía -respondió Verónica, sacudiéndose las manos como si se quitara el polvo.- Estoy cansada de que me digan que hacer y con quién estar. Leo no está aquí ahora, pero no voy a permitir que lo insulten ni que me manipulen.
Manuel le dio una palmada en el hombro.
Leo estaría orgulloso de ti, Vero -dijo Manu con una sonrisa de apoyo.-De verdad.
Gracias -respondió Verónica, sintiendo una mezcla de alivio y tristeza.- Ojalá él estuviera aquí.
Mientras caminaban por los pasillos de la escuela, los tres amigos sintieron que, aunque Leo no estaba con ellos físicamente, su fuerza y su espíritu los seguía acompañando. Ahora, más que nunca, estaban decididos a protegerlo y luchar por él.
En clase de Escritura con Sofia
Bien muchachos ya que el fenómeno de Leonardo hoy no vino ustedes lo pagaran los quiero a todos en el sol de pie van a sujetar libros pesados
Profe es injusto que porque Leo haya faltado nos perjudique a nosotros-dijo Juan Pablo-nosotros no tenemos la culpa de que alguien le haya disparado y que este en coma
La clase quedó en silencio. Sofía clavó su mirada en Juan Pablo, visiblemente irritada por el desafío.
¡Siéntate, Juan Pablo! -ordenó con voz dura.
No, profesora -respondió él con firmeza.- Nosotros no tenemos la culpa de lo que pasó. Y no es justo que nos castigue solo porque Leo no está aquí.
María Laura, Zoe, Sol y Luna asintieron, apoyando con gestos silenciosos las palabras de Juan Pablo. Verónica, que estaba al borde de perder la paciencia, finalmente se puso de pie también.
¡Tiene razón! -dijo Verónica, mirando directamente a Sofía. -Deje de tratar a Leo como si fuera un problema. Él está luchando por su vida mientras usted nos castiga sin motivo.
Sofía apretó los labios, intentando mantener el control de la situación, pero los murmullos del resto de la clase Amber, Aisha, Austin, Edward, Héctor, Richard, William, y Donovan se hicieron más fuertes. Incluso Manuel y Danielle miraban a la profesora con desaprobación.
¡Silencio! -gritó Sofía, perdiendo la paciencia.- ¡Esto no es un debate! Van a hacer lo que les digo o tendrán más castigos.
Pero nadie se movió. La clase entera se mantuvo firme, dejando claro que no acatarían un castigo injusto. Sofía, al ver que había perdido el control, no tuvo más remedio que retroceder.
Muy bien -dijo con frialdad. -Si quieren desafiarme, aténganse a las consecuencias.
Los alumnos, aunque tensos, sabían que habían hecho lo correcto. Mientras Sofía intentaba retomar la clase, Verónica susurró a Manuel y Danielle:
Leo estaría orgulloso de nosotros.-dijo Vero-
Y los tres amigos, con una mirada cómplice, sonrieron ligeramente.
Lo que Sofia no sabía es que para probar Leo que lo maltrataban instalo un micrófono escondido en todos los salones donde cuarto año tiene sus distintas clases a lo largo de la semana y que los conecta a los parlantes de la escuela de los salones el gimnasio los edificios de primaria y jardín incluso en la oficina de Maria Graciela por lo que toda la escuela escucho el desprecio de Sofia hacia Leo y de como iba a castigar a sus compañeros sin motivo
Yo no creo que haya consecuencias para ellos Sofia Müller Papageorgiou porque estas suspendida-dijo la Directora entrando al salon-
Pe-pero porque señorita Directora-pregunto Sofia-
Leonardo coloco micrófonos que se escucharon en toda la escuela y escuche perfectamente el desprecio hacia este alumno y de como iba a castigar a los compañeros que no tienen la culpa que ÉL ESTE EN COMA
El silencio en la clase era abrumador. Sofía se quedó sin palabras, mientras los alumnos intercambiaban miradas de sorpresa y aprobación.
Toda la escuela escuchó -continuó la directora. -Desde los salones de primaria y jardín, hasta el gimnasio y mi oficina. Cada alumno, profesor y miembro del personal escuchó tu humillación injusta.
La voz de María Graciela se volvió aún más firme.
¿Cómo te atreves a tratar así a un grupo de estudiantes y, peor aún, a un alumno que ha sufrido tanto? Leo no está aquí porque está en coma debido a circunstancias trágicas. Y tú, en lugar de mostrar empatía, lo tratas como un problema. Esto es inaceptable.
Los alumnos comenzaron a murmurar entre ellos, apoyando la decisión de la directora. Verónica, Manuel y Danielle se miraron con orgullo, seguros de que Leo había logrado algo importante, incluso en su ausencia.
Sofía, incapaz de justificar sus acciones, murmuró:
No... no sabía que...
Eso no es excusa -la interrumpió María Graciela con severidad.- A partir de este momento, estás suspendida temporalmente mientras decidimos las sanciones correspondientes. Ahora, por favor, abandoná el aula inmediatamente.
Con el rostro rojo de vergüenza, Sofía recogió sus cosas y salió bajo las miradas de desaprobación de sus propios alumnos.
La Directora, antes de retirarse, miró a los estudiantes.
Lamento que hayan tenido que vivir esto. Pueden estar seguros de que tomaré medidas para que algo así no vuelva a ocurrir.
Cuando la Directora salió, un aplauso espontáneo comenzó en la clase. Juan Pablo, Zoe y Aylen fueron los primeros en aplaudir, seguidos por todos los demás, incluida Verónica, quien no pudo evitar sonreír.
Esto fue por Leo -murmuró Verónica con orgullo.
Manuel asintió.
Sí. Y ahora todos saben la verdad.
Comentarios
Publicar un comentario