Al entrar, Leo apenas tuvo tiempo de registrar el entorno antes de que una figura pequeña y curiosa se acercara a ellos. Era Osvaldo, el hermano menor de Leo, quien apenas tenía cuatro años. Osvaldo corrió hacia él con una mezcla de alegría y curiosidad, sus ojos brillando de emoción al ver a alguien que no conocía pero de quien le habían hablado alguna vez.
¿Eres Leo?-preguntó Osvaldo con inocencia, mirándolo con admiración.
Leo lo miró en silencio, sorprendido y sin saber que responder. Había tanto dolor acumulado, tantas barreras levantadas que no podía permitir que nadie las atravesara, ni siquiera un hermano que no recordaba.
El pequeño lo observaba con ojos brillantes, esperando una respuesta, sin imaginar el peso que Leo cargaba en su interior. Justo cuando Leo parecía intentar procesar la presencia de su hermano,
Sin embargo, algo en la mirada de Osvaldo, en su inocencia, lo desarmó por un instante.
Leo se quedo callado pero Saúl le pego un codazo en las costillas
Si Osvaldo soy Leo ahora vete y déjame en paz-dijo Leo
Osvaldo, deja en paz a tu hermano. Él tiene cosas que aprender antes de pensar en jugar.-La dureza en la voz de Saúl cortó el momento, y Osvaldo retrocedió, confundido y entristecido.
Leo desvió la mirada, su expresión endureciéndose de nuevo. Sabía que lo que le esperaba en esa casa no era un hogar; era una prisión, y el pequeño destello de conexión que Osvaldo había intentado establecer se desvaneció en el aire, sofocado por la misma indiferencia que él había soportado toda su vida.
Osvaldo lo miró, perplejo y herido, sin comprender porque su hermano mayor, aquel a quien había imaginado como un héroe, reaccionaba así. Retrocedió lentamente, sin decir una palabra, sus ojos ahora llenos de confusión y tristeza. La inocencia de Osvaldo había recibido un golpe silencioso, y Leo, endurecido por su propio dolor, se quedó observando cómo su pequeño hermano se alejaba, llevándose consigo la calidez de la bienvenida que nunca tuvo.
Saúl observó la escena con una frialdad indiferente y, sin decir nada más, tomó a Leo por el brazo y lo guió hacia la habitación que alguna vez fue de Leo
Una vez los dos adentro Saúl empezó a reprenderlo por haber "huido"Leonardo no puedo creer que además de huir y abandonarnos te hayas hecho un maldito criminal asesino-dijo Saúl furioso-pero te vamos a disciplinar jovencito el lunes a las 5 de la mañana te quiero despierto iras a la escuela y aprenderás lo que es la disciplina bajo este techo.
Leo mantuvo su rostro impasible, sin responder. En su interior, sin embargo, una mezcla de ira y resentimiento se arremolinaba. La indiferencia de sus padres hacia su sufrimiento, el desconocimiento de todo lo que había vivido, y ahora, el intento de imponerse como si nada hubiera pasado, todo eso solo reforzaba la distancia que Leo sentía hacia ellos.
¿Y qué esperabas tarado?¿qué me quedara de brazos cruzados? y NO HUI USTEDES ME ABANDONARON EMOCIONALMENTE Y YO VI EN USTEDES SUFRIMIENTO EN LUGAR DE AMOR Y PROTECCIÓN SE SUPONE QUE SIENDO MIS PADRES ME PROTEGEN ME CUIDAN NO ME HACEN ESTE DAÑO Y DE NINGUNA MANERA VOY A LA ESCUELA EL LUNES NECESITO AL MENOS TIEMPO PARA PREPARARME SI TIENES CEREBRO AL MENOS USALO PARA ALGO UTIL IMBECIL-dijo Leonardo su respiración acelerada, sus ojos clavados en Saúl con una mezcla de desprecio y desesperación.
Saúl intentó reaccionar, pero las palabras de su hijo le golpearon con fuerza. Las capas de resentimiento y el dolor reprimido durante años ahora estaban en el aire, y aunque tratara de ocultarlo, una parte de él se dio cuenta de la magnitud de lo que le habían hecho a Leo. Pero el orgullo y la negación lo hicieron endurecer el rostro, sin saber realmente cómo responder al golpe de realidad que Leo acababa de lanzarle.
Ahora vete y déjame en paz. Tengo que analizar esta situación... y aceptar, a regañadientes, que mi vida de lujo se acabó, y volví con los pobretones de ustedes.-dijo Leo subiendo a su cama alta la cual había quedado exactamente igual que cuando se fue
¡¿Qué dijiste?!-gritó Saúl, su voz llena de rabia.- ¡¿Cómo te atreves a hablarme así?! ¿A qué te refieres con eso de 'volver con los pobretones'? ¡Tú no entiendes nada, maldito ingrato!¿Sabes lo qué te estoy dando?¿Sabes lo qué te dimos todo este tiempo? ¡Todo lo qué tienes lo debes a nosotros! ¡Y tú vienes aquí a menospreciarnos, a insultarnos como si fuéramos basura! ¡Eres un maldito ingrato!-dijo Saúl
No te equivoques- dijo Leo con voz fría-no me has dado nada. -Todo lo que me diste fue vacío, dolor y abandono.¿De qué sirve tener lujo si no hay amor ni protección? No me arrepiento de lo que hice. Lo único que lamento es haber vuelto. Y ustedes ni me pueden preguntar como esta mi salud mental después de estar 4 años en el mundo violento
El lunes te levantas a las 5 de la mañana, y punto. Ya basta de hablar. Y si sigues con esa actitud, las consecuencias serán peores.-dijo Saúl y salió del cuarto-
Haz lo que quieras pero ni en mis sueños me levantas a esa hora me tendrás que llevar en pijama para que me levante-dijo Leo-
Saúl no dijo nada más viendo como su hijo había cambiado ya no era un niño feliz era un adolescente frío y violento
Leo, por su parte, se quedó en silencio, procesando todo lo que acababa de decir. No era solo un rechazo a sus padres, era una aceptación amarga de la situación en la que se encontraba ahora, una realidad que, aunque difícil de tragar, sabía que debía enfrentar. La vida de lujo que había tenido en el pasado, aunque llena de sanaciones emocionales, ahora parecía lejana e irreal. Pero lo que más le dolía era darse cuenta de que esa misma realidad lo había llevado de regreso a donde no quería estar: con ellos, sus padres biológicos, a quienes ya no veía como tales.
Esa noche
Lorena, al subir las escaleras y entrar al cuarto de Leo, se quedó perpleja al verlo con un teléfono que claramente no era algo que ellos le hubieran dado. Se trataba del último modelo, un lujo que contrastaba con todo lo que había en esa casa. Leo, ensimismado, no se dio cuenta de su presencia hasta que Lorena le tocó el hombro.
¿De dónde sacaste ese teléfono?-pregunto Lorena-
Me lo regalaron mis padres adoptivos lo que considero mis padres reales no como ustedes maltratadores que me abandonaron-dijo Leo-
La cena está lista. Bájate en cinco minutos-dijo Lorena y salió del cuarto -
Leo después de mojarse el cabello para parecer que se ducho bajo al comedor donde vio a Osvaldo peleando con su comida intentando cortarla, A Nicholas comiendo sus verduras y Saúl yendo a contarle la carne a Osvaldo
Lorena al verlo lo invito a sentarse pero Leo apenas miró el plato y dijo que no tenía hambre en cambio fue a la cocina a hacerse un sándwich
Lorena, un poco desconcertada pero tratando de mantener la calma, observó en silencio cómo Leo ignoraba la comida que ella había preparado. Saúl, molesto por la actitud de su hijo, frunció el ceño y lo miró con desaprobación.
Si ya está la cena servida, ¿porqué tienes que hacer otra cosa? Aquí no funcionamos así, Leo-le dijo Saúl con un tono severo.-
No voy a comer algo que no me apetece -respondió Leo sin emoción.-Además, tengo mis propios gustos. ¿O eso también lo van a controlar?
Lorena, sintiéndose cada vez más frustrada pero sin querer empeorar la situación, intentó calmar el ambiente.
Leo, solo queremos que te sientas en casa. Si no tienes hambre ahora, está bien, pero la próxima vez avísanos, ¿de acuerdo?
Osvaldo, observándolo desde el comedor, preguntó con curiosidad:
¿Porqué no quieres cenar aquí, Leo?- Su voz inocente reflejaba el deseo de tenerlo cerca, de conocer a ese hermano mayor que le parecía tan misterioso.
Leo, sin girarse, contestó simplemente: Prefiero hacerme algo yo mismo.-dijo Leo cortante-
El lunes llegó más rápido de lo que Leo había esperado. La mañana estaba envuelta en una niebla de cansancio. A las 4:59 de la mañana, el sonido de los pasos de Saúl resonó por el pasillo. El aire frío de la madrugada se colaba por las rendijas de la ventana, mientras Leo dormía profundamente, sumido en el quinto sueño, ajeno a todo lo que lo rodeaba.
De repente, la puerta se abrió violentamente. El estruendo del mueble al golpear la pared hizo que Leo se sobresaltara, despertando en un brusco sobresalto. Su corazón latió con fuerza mientras sus ojos, aún pesados, se enfocaban en la figura de Saúl en el umbral de la puerta.
¡Es hora de ir a la escuela!Leonardo-gritó Saúl con voz dura, casi como un rugido. Su tono era autoritario, lleno de rabia contenida-vamos arriba te quiero duchado vestido y que bajes a desayunar en 15minutos
Leo, todavía medio dormido y con la mente nublada, parpadeó varias veces antes de reaccionar. Se incorporó lentamente, mirando a su "padre" con una mezcla de indiferencia y agotamiento. No había descanso para él, ni en sueños.
¿No puedes no entrar así de bestia a mi cuarto Saúl?casi me da un infarto-dijo Leo haciéndose el DramaKing-
¡Te dije qué a las 5 en punto estabas listo! No te voy a dar tiempo para que te sigas durmiendo, ya basta de esta actitud de niño consentido, ¡a la escuela ahora!- rugió Saúl empujando a Leo hacia el baño después de haberlo bajado de su cama alta-
Saúl salió de la habitación, dando por sentado que Leo se levantaría en cuanto escuchara su amenaza. Sin embargo, 15 minutos después, al no escuchar ningún movimiento, decidió regresar para asegurarse de que su hijo estuviera cumpliendo con su orden.
Al abrir la puerta, se encontró con Leo completamente acostado nuevamente, cubriéndose con las sábanas. El sonido de su respiración profunda lo delataba: Leo se había vuelto a dormir, sin el más mínimo interés en la escuela ni en lo que su "padre" le había ordenado.
Saúl apretó los dientes, sintiendo la furia crecer en su interior. Caminó hacia la cama de un paso firme y violento, levantando una mano para darle una fuerte palmada en el hombro de Leo. El golpe hizo que Leo se sobresaltara, abriendo los ojos de golpe.
LEONARDO LEONARDO LEONARDO TE ESTOY HABLANDO TE DIJE QUE A LAS 5 DEBIAS ESTAR LISTO Y TE VOLVISTE A DORMIR TE LEVANTAS O TE LEVANTO YO-dijo Saúl-
Saúl, viendo que Leo seguía sin moverse, sintió que la ira le subía aún más. Su paciencia estaba al límite. Se acercó rápidamente a la cama de Leo y, sin previo aviso, tiró de las sábanas con fuerza, despojándolo de la cobija que lo cubría.
¡Te estoy hablando, maldito!- gritó Saúl, el tono de su voz lleno de furia.-¡Levántate ahora mismo o te levantaré yo!
Leo, aún con los ojos cerrados, ni siquiera reaccionó ante el tirón de las sábanas. Se giró lentamente hacia la pared, como si el mundo no existiera. No iba a ceder, no iba a permitir que su padre lo controlara de esa forma.
Deja de ignorarme, Leo-dijo Saúl con voz tensa, y acercándose más al borde de la cama, sus manos temblaron por la rabia contenida.- ¿Qué te crees?¿Qué puedes hacer lo qué te dé la gana? ¡Eres mi hijo y vas a hacer lo qué te diga!
Leo, con su cuerpo rígido, finalmente dejó escapar una palabra, casi inaudible. "No".
Saúl, sintiendo cómo su frustración alcanzaba su punto máximo, ya no pudo contenerse más. Su mano, temblorosa de ira, se levantó.
¡Levántate ahora mismo, o te haré levantarte a la fuerza!-grito-
Pero antes de que pudiera hacer algo más, Leo, aún sin abrir los ojos, murmuró con voz fría,
No voy a hacer lo que me dices. Y ni se te ocurra tocarme.-dijo Leonardo-
Saúl, parado al lado de la cama, observó a su hijo con una mezcla de rabia y desconcierto. Sabía que no podía dejar que Leo lo desafíara de esa manera, pero tampoco sabía cómo manejar la situación.
Ya verás, Leo. Ya verás- murmuró Saúl mientras cerraba la puerta detrás de él, sintiendo que la batalla con su hijo apenas comenzaba.
Después de una hora y media
Lorena entro al cuarto de Leo
Lorena lo despertó con suavidad
Leo Leo hijo despierta hay que levantarse para ir a la escuela-dijo Lorena-
Mmm-dijo Leo despertándose-ok ahí me levanto me ducho y bajo-dijo quitándose las sábanas y bajando de su cama alta
Lorena observó con una mezcla de alivio y preocupación mientras Leo se levantaba lentamente de su cama. A pesar de la tensión y los problemas en casa, ella intentaba mantener una postura calmada y maternal, esperando que al menos este día fuera más llevadero para su hijo
Leo apresurate en la ducha debes desayunar e irte que entras a las 8:00-dijo Lorena-
¿No me podrán perdonar que llegue tarde hoy?digo es mi primer día de clases deberían perdonar que llegue tarde al menos por hoy ¿viste?-dijo Leo
Leo, sabes que no es buena idea empezar el primer día con retraso- respondió Lorena, tratando de ser comprensiva pero firme.-Entiendo que es difícil, pero cuanto antes comiences la rutina, más fácil será.
Si, bueno es que mientras era un sicario tenía clases online porque aunque fuera un criminal tampoco querían que mi futuro se hechara a perder por lo que mis padres adoptivos decidieron que hiciera cursos online para adolescentes donde la profesora sabía algo de la situación de cada uno un compañero tenía el problema de un Internet muy malo muy lento y aun así la profesora iba lento para que todos entendieran y yo me he conectado un par de veces tarde por diversas razones-dijo Leo
Asique seguías estudiando aun siendo un criminal?-dijo Lorena
Sí-respondió Leo, encogiéndose de hombros.- Mis padres adoptivos siempre decían que, aunque estuviéramos en ese mundo, eso no significaba que no pudiéramos aprender. De hecho, para ellos era importante que tuviéramos educación. Así que, aunque no lo parezca, nunca dejé de estudiar.
Lorena lo miró, sorprendida.
Es... difícil de imaginar,- admitió, tratando de procesar esa parte de la vida de su propio hijo que desconocía por completo.-No me esperaba que en medio de... bueno, de ese ambiente, alguien se preocupara tanto por tu educación.-
Leo sonrió con un eje de ironía.
Ellos me cuidaban y me apoyaban, cosa que nunca sentí aquí. Así que sí, fue raro, pero me ayudaron a mantenerme enfocado en algo más que... lo demás. No me hicieron sentir como un simple número.-
Además me conectaba online porque..sufro de dislexia y esa profe era especialista en trastornos de aprendizaje autismo disgrafia trastorno de déficit de atención y con hiperactividad (tda)y (tdah)dislexia eran casos muy así y la profe no nos enseñaba de forma tradicional sino que usaba métodos de juegos como sopa de letras crucigramas adivina la palabra o el muñeco muere(ahorcado)fichas de actividades sobretodo yo que se me dificulta las palabras me animaba a leer y cada vez que me costaba leer una palabra ella me daba una mano
Guau hijo pero bueno esa vida acabó debes ir a la escuela tradicional y adaptarte obedecer a tus profesores y ser bueno en las materias sobretodo geometría álgebra y las 3 materias de lengua gramática compresion lectora y escritura-dijo Lorena-
Supongo que si pero... no estoy seguro de cómo podría encajar todo eso aquí. Estoy acostumbrado a trabajar a mi propio ritmo, sin que nadie me juzgue por mis dificultades. Y espero que mis profesores sepan tratar con un disléxico
Te espero abajo no te tardes aun debes ir a la escuela y llevar a tus hermanos-dijo Lorena-
Ni siquiera me van a llevar ustedes hoy que es mi primer día vaya padres en los que se han convertido-dijo sarcásticamente Leo-
No me hables en ese modo jovencito-dijo Lorena y salió del cuarto
Al bajar, Leo echó una mirada rápida a su hermano Nicholas, quien estaba ya listo con su delantal blanco para la escuela, y a Osvaldo, con su delantal azul de jardín. Leo notó que sus hermanos parecían tranquilos y en su propio mundo, mientras que él, con su ropa negra, destacaba en contraste.
¿Leo puedes ponerte algo colorido por favor?-dijo Saúl-
¿Podrías no ser un calvo estúpido por favor?-dijo Leo burlandose-¿qué quieres qué vaya vestido de payaso?
Saúl apretó la mandíbula al escuchar el comentario de Leo, tratando de mantener la calma.
No, Leo, solo quiero que te veas como alguien que tiene la intención de encajar y no llamar la atención de esa manera-respondió Saúl con tono firme, aunque se notaba su molestia.
Leo lo miró con una media sonrisa burlona.
Bueno, a lo mejor sí debería vestirme de payaso... porque eso es lo que parecen querer,- replicó, mientras daba otra mordida a la manzana que habia agarrado cuando bajo, sin ninguna intención de cambiarse de ropa.
Leo, eres bastante mayor como para poder ir solo. Además, pensamos que preferirías algo de espacio para adaptarte a tu manera-dijo Lorena-
Si pero no conozco donde queda la escuela genia estuve cuatro años sin ir a la escuela por lo que ir a esta es lo mismo que estar en una isla desierta-dijo Leo-
Ya es hora de que aprendas a valerte por ti mismo. Así que toma tus cosas y vete, no llegues tarde en tu primer día.-dijo Saúl-ademas lleva a tus hermanos
Claro ahora ni siquiera soy su propio hijo solo soy un niñero cuida pibes que vayan ellos solos yo debo ver donde queda la puta escuela-dijo Leo dramático-
Leo, vas a llevar a tus hermanos, y quiero que te comportes. La escuela está a solo unas cuadras, no tienes que cruzar una isla desierta.
Era sarcástico Saúl es una forma de decir que si no conozco la escuela es como estar en la isla que no sabes donde queda todo-dijo Leo cruzado de brazos-ahora si quieren que vaya a la escuela al menos dejen que hoy falte para comprar los útiles escolares que necesito.
No vas a faltar hoy Leonardo vete para la escuela ahora nos vemos aquí a las 12:20 y quiero que los niños ya hayan almorzado-dijo Saúl
Como sea-dijo Leo y salió de la casa sin siquiera esperar a Nicholas y Osvaldo
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