Capitulo 4
En casa, los padres de Leo recibieron la llamada de la policía diciendo que atraparon a una banda sicaria y un miembro tiene la características de su hijo Leonardo
Mientras tanto, en la comisaría, Leo estaba sentado en una pequeña y fría sala de interrogatorios. Las luces eran intensas, y las paredes grises acentuaban el vacío en su interior. Tenía las manos esposadas y su rostro no mostraba emoción alguna.
Habla muchacho quizás si hablas el Juez lo tome en cuenta y te de una condena más leve.Dinos lo que sabes-dijo el oficial-
Leo levantó la vista lentamente, con una mirada vacía y dura. Tras unos segundos de silencio, finalmente habló.
Prefiero el tutelar la verdad no quiero ni en lecho de muerte volver con los mounstros de mis padres biológicos Lorena Padilla y Saúl Gómez son los dos causantes de que yo haya decidido ser un sicario ellos son los culpables de mi sufrimiento-dijo Leo levantandose bruscamente solo para que un tercer oficial lo sentase de nuevo
Mientras los oficiales de la comisaría finalizaban el interrogatorio, Lorena y Saúl, los padres biológicos de Leo, llegaban apresurados al lugar. Sus rostros reflejaban una mezcla de ansiedad y confusión. No podían creer que su hijo, a quien habían dejado de lado hace tanto tiempo, ahora estuviera en una situación tan oscura.
Al entrar a la comisaría, fueron guiados por un oficial hacia el pasillo que conectaba con la sala de interrogatorios. Cada paso que daban hacía que sus corazones latieran más rápido. Finalmente, al girar la esquina, lo vieron.
Leo estaba saliendo de la sala, esposado, escoltado por dos policías. Su aspecto había cambiado drásticamente desde la última vez que lo habían visto. Estaba más alto, más grande, sus brazos y cuerpo marcados por músculos, evidencia de años de entrenamiento y lucha. Su cabello era más largo, desordenado, pero lo que más les impactó fueron sus ojos: vacíos, sin brillo. Eran los ojos de alguien que había perdido la esperanza, llenos de cicatrices invisibles que el tiempo no había sanado.
Lorena se llevó una mano a la boca, intentando contener el shock y las lágrimas que amenazaban con salir.
Ese es...nuestro hijo Leo?-dijo Lorena sorprendida
Si así es...y ha cambiado-dijo Saúl el padre de Leo
El Leo que correteaba alegre por la casa, que reía y jugaba, había desaparecido. El chico lleno de energía y sueños había sido reemplazado por un joven frío, distante, con una mirada que parecía no reconocerlos.
Leo levantó la vista brevemente y sus ojos se encontraron con los de Lorena y Saúl. Hubo un instante de silencio donde todo pareció detenerse. No hubo lágrimas de alegría, ni abrazos. Solo una tensión palpable y dolorosa.
Leo la observó un segundo más, sin cambiar su expresión. Su mirada, aunque apagada, transmitía un mensaje claro: no los consideraba sus padres.El dolor en el rostro de Lorena fue evidente, mientras Saúl apretaba los puños, conteniendo la frustración. Ninguno de los dos sabía cómo responder a las palabras de su hijo. Sus ojos vacios sin alma eran claros odiaba a todo el mundo
El chico irá al juicio por si lo quieren acompañar señores-dijo el Policía llevando a Leo a la sala de juicio donde el Juez miraba su expediente Con puro desinterés
El Juez, un hombre de mediana edad con una expresión rígida, se acomodó en su silla mientras tomaba el expediente de Leo entre sus manos. Comenzó a revisar los documentos con desinterés, con la cabeza ligeramente inclinada. A simple vista, Leo no era más que otro joven problemático, otro caso de desobediencia adolescente.
Este expediente es bastante claro-dijo el Juez en voz baja, sin mirar a Leo-
Leo apretó los dientes, pero no dijo nada. Su interior estaba que ardía, pero sabía que no valía la pena. Había sido juzgado por su apariencia, por lo que el sistema creía que era, y no por la realidad que él había vivido. La furia comenzaba a hervir en su pecho, pero se mantenía callado.
Este expediente es bastante claro-dijo el Juez en voz alta, sin mirar a Leo.-Un adolescente que ha tomado malas decisiones, que parece no saber comportarse. Un chico sin disciplina que ha tomado un camino equivocado, probablemente por falta de estructura en su vida. Necesita regresar a casa, con sus padres, Lorena y Saúl Gómez Padilla son sus padres y deberán encargarse de su disciplina. Esto es solo un berrinche de adolescente malcriado, nada más. Un poco de firmeza en su hogar y esta actitud cambiará.
No quiero volver con ellos¿qué es estúpido?¿Qué no ve qué ellos me dañaron emocionalmente?¿Qué no le interesa mi salud mental?-dijo Leonardo-es un imbecil
No quiero escuchar más. Ya es suficiente. El chico solo necesita disciplina, eso es todo lo que le hace falta. El comportamiento de un adolescente problemático no se soluciona con más complots emocionales. Aquí no estamos para hacer un análisis psicológico, Leo, estamos para aplicar la ley. Leonardo .F. Gómez Padilla lo que veo es un adolescente indisciplinado un joven que tomo malas decisiones y esta haciendo un berrinche por eso he decidido que regreses con tus padres Lorena y Saúl Gómez Padilla Leonardo en casa con tus padres ellos tendrán que disciplinarte para ti lo mejor no es el tutelar es volver a tu hogar y volver a integrarte al colegio lo antes posible caso cerrado-golpea el martillo-Fin de la sección
Es un estúpido claro siempre es más fácil negar el dolor que aceptarlo -dijo Leo enfurecido y al último segundo lanzó su navaja solo para clavarla en la foto del juez que tenia colgada en la sala era una foto de "el Juez del año"
Muchacho ¿Sabes qué eso solo empeora tu situación?-preguntó el Juez
Me vale para el orto eso así como usted le valió mi expediente y qué claramente estos inútiles no son capaces de criar un hijo pero claro "berrinche adolescente" como si fuese un bebé
¡Basta! ¡Esto solo confirma que necesitas corrección urgente!-dijo el Juez
¿Corrección? ¿Sabe lo que yo necesitaba? ¡Una puta familia!-preguntó Leo
Leo… por favor, hijo, cálmate…-pidió Lorena
¡No me llames hijo! ¡No soy nada tuyo! ¡Tú me dejaste solo! ¡Tú y él! -señala a Saúl- ¡Ustedes me mataron desde los cuatro años!-dijo Leo
Estamos tratando de ayudarte…-dijo Saúl
¿Ayudarme? ¿Golpeándome? ¿Obligándome a dormir en el suelo cuando me orinaba de miedo? ¿O ignorándome mientras gritaba por una pesadilla?-preguntó Leo
¡Silencio! Este no es un drama familiar. ¡Aquí se imparten decisiones legales!-griti el Juez
Leo lanza otra navaja que cae en su expediente haciendo un gran agujero
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