CAPITULO 47:
Leo hijo venga arriba que tenemos actividades hoy vamos-dijo Lorena entrando al cuarto de Leo donde este dormía profundamente-vamos hijo arriba
Mmm-dijo Leo-
Vamos perezoso como cuando eras pequeño-dijo Lorena ayudándolo a bajar de la cama altaUna vez abajo
Mientras Leo desayunaba veía que no estaban sus hermanos
¿Estoy soñando en el mundo perfecto otra vez?-pregunto pensando en voz alta
No hijo tus hermanos están con los abuelos Max y Andy-dijo Saúl peinandolo-al ver que arriesgaste la vida por Osvaldo decidimos que se quedarán aunque sea unos días con ellos así poder recuperar el tiempo perdido durante hoy mañana el domingo y hasta el lunes disfrutaremos del tiempo perdido iremos al cine iremos a por un helado iremos a comprarte videojuegos
Leonardo Francisco Gómez Padilla te levantas en 5 minutos o te llevare en pijama al colegio-dijo Saúl entrando agresivamente al cuarto de Leo
Leo despertó lentamente dándose cuenta que era un sueño
Mmm dura realidad donde soy invisible-dijo bajando de su cama y yéndose a buscar su ropa
Leo-toco la puerta Nicholas-hoy hay un acto asique llévate el guardapolvo porque capaz ustedes van también-dijo asomándose
Si si Nicholas si tenemos que ir yo no voy a ese acto no me interesa el porque iremos a ver un tonto acto si la secundaria también debe ir me quedaré en el salón
Pues mamá dijo que todos debemos ir. Así que no te hagas el difícil. No sé porqué siempre te quejas de todo -respondió Nicholas, sin mucho interés.
Leo rodó los ojos, resignado a que no tenía mucho poder sobre la situación. Sabía que sus padres no aceptarían que se quedara en casa sin una razón válida.
La secundaria, la primaria... siempre con lo mismo. Ojalá pudiera quedarme en casa y hacer lo que quiero -dijo, mientras guardaba el guardapolvo sabiendo que no quedaba otra opción.
Al salir del cuarto, se dirigió hacia la cocina, donde Lorena y Saúl ya estaban esperando con las mochilas listas.
Vamos, hijo. No tenemos todo el día. -dijo Saúl con tono firme.
Leo los miró y, aunque no estaba feliz con la situación, aceptó la realidad. Era uno de esos días que no podía controlar, y lo único que podía hacer era seguir adelante.
Al llegar a clases ya que era viernes
Estuvo en la clase de música en el aula 22 donde Carlos les daba clase
Mientras Leo afinaba la guitarra
La Directora María Graciela entro avisando que era hora del acto
Leo en vez de ir para el gimnasio se fue al baño y luego se fue a la biblioteca
Al finalizar el acto Leo ya estaba en el aula de economía el aula 16 donde Mateo el profe entro y luego entraron los compañeros de Leo
Manuel Danielle y Verónica se sentaron en el fondo con él
Austin Edward Héctor Richard y William se sentaron una fila adelante de Leo
Donovan Alisha y Aisha se sentaron en la segunda fila
Juan Pablo Maria Laura Zoe Sol Luna y Aylen en primera fila
Mateo inicio la clase de economía
Leo, sin embargo, ya había perdido el interés en seguir la lección. Se cruzó de brazos, mirando al frente, pero con la mente en otro lugar. Observaba a sus compañeros, sin realmente escucharlos, mientras su mente divagaba entre lo que había sucedido esa mañana y la sensación de estar atrapado entre lo que se espera de él y lo que realmente quiere hacer.
Manuel, sentado a su lado, notó que Leo no estaba prestando atención. Le dio un pequeño empujón con el codo, sonriendo de forma amistosa.
¿Todo bien, Leo? -susurró.
Leo le devolvió una mirada distraída, asentando lentamente con la cabeza.
Sí, solo… pensaba en cosas.
Verónica, que estaba también en la misma fila, añadió en tono bajo:
Siempre estás en las nubes, Leo. Pero si necesitas hablar, ya sabes que estamos aquí.
Leo sonrió ligeramente, agradecido por la compañía, aunque no estaba seguro de cómo explicar lo que sentía. De todos modos, decidió volver a intentar concentrarse en la clase, aunque sabía que sería difícil.
A las 11:30
Los chicos se dirigieron al aula 11 donde Ana Victoria les entregó los exámenes de hace unas semanas
Leo estaba en coma por lo que él no lo hizo
Chicos los resultados de los exámenes-dijo-Leo ya que tu no lo hiciste tienes la opción de hacerlo ahora es fácil más que lo prepare para tu dislexia o puedes estudiar y hacerlo en la siguiente clase
Leo miró el examen y luego a la profesora. Sabía que la dislexia lo hacía enfrentarse a desafíos adicionales, y aunque a veces se sentía frustrado por no poder hacerlo tan rápido como los demás, sabía que no era imposible.
¿Tienes tiempo para explicarme un par de cosas que no entiendo? -preguntó Leo, con la esperanza de que podría hacerlo mejor si recibía algo de ayuda.
Ana Victoria sonrió con comprensión.
Claro, Leo, toma tu tiempo. Si quieres, puedes quedarte después de clase y te ayudo con las dudas. Si prefieres hacerlo ahora, también está bien. Lo importante es que te sientas cómodo.
Leo asintió, sintiendo algo de alivio. Aunque no le gustaba sentir que se quedaba atrás, sabía que con un poco de esfuerzo y apoyo podría superar este obstáculo, como tantas veces antes. Mientras los demás compañeros comenzaban a revisar sus exámenes, Leo decidió que, al menos por ahora, intentaría hacer lo mejor que pudiera.
En las horas de gramática y geometría tuvieron clase libre debido a que Carmen y Sofia estaban suspendidas pero oh sorpresa mientras Leo y sus amigos hablaban en el aula 27(ya por costumbre y ademas porque aunque estuviera suspendida les seguia dando tarea)que fue más un Leo se hecho a dormir en el suelo usando la mochila de Vero y las camperas de ella él Manu y Dani como almohada
Apareció Sofia Müller Papageorgiou entro dejó su bolso en la mesa y empezó a dictar la clase como si nada
Profe pero te suspendieron?-pregunto Zoe-
Pues el ministerio de educación esta de mi lado y dice que lo que dijo Leonardo es un exagerado y que debería corregir el defecto de su mano izquierda ¿dónde está Leonardo?
Leo se había quedado dormido en el piso por lo que no escucho lo que Sofía dijo
Sofia inicio su clase de gramática ignorando el hecho que Leo no estaba "presente"
Hasta que pasando entre los bancos llego al fondo y entonces lo vio tirado ahí dormido y roncando
Bruscamente lo movió pero Leo no reacciono siguió durante un rato hasta que al volver al frente vio a Leo sentado en la silla del profesor con los brazos cruzados de espaldas al salón
Sofía Müller Papageorgiou, indignada por la supuesta "falta de respeto" de Leonardo, volvió al frente del aula enfrentando su posición en la silla del profesor.
Leonardo Francisco Gómez Padilla, ¿me puedes explicar que haces ahí? -dijo con un tono ácido.
Leo, sin girarse del todo, respondió con calma:
Estaba descansando, profe. Al parecer, ahora no solo tengo que lidiar con mis dislexia y zurdera, sino con alguien que cree que eso es un defecto. Por cierto, ¿no estaba usted suspendida?
La clase entera se quedó en silencio, expectante por lo que iba a suceder. Sofía, claramente molesta, golpeó la mesa con la palma de su mano.
Joven Gómez, quiero que sebaje de esa silla ahora mismo y regrese a su asiento. Si piensa que puede desobedecerme porque tiene una "condición especial", está equivocado. Aquí todos son iguales y serán tratados igual.
Manuel, Danielle y Verónica intercambiaron miradas incómodas. Finalmente, Manuel rompió el silencio:
Profe, no es por nada, pero Leo tiene razón. Usted no debería estar aquí. Además, ¿no considera que su forma de hablar sobre su condición es ofensiva?
Manuel, esto no es un debate. Si tienen algún problema, lo pueden discutir con la dirección -respondió Sofía con una sonrisa falsa, claramente perdiendo la paciencia.
Leo, mientras tanto, se levantó lentamente, girándose para enfrentarla.
Profe, tiene razón en algo: todos somos iguales. Pero si vamos a hablar de igualdad, eso también significa respetar nuestras diferencias. ¿Qué clase de maestra insiste en llamar defecto algo que no lo es? Yo no tengo un defecto, soy zurdo y tengo dislexia, y si eso no le parece bien, no es mi problema.
El salón entero quedó en silencio. Sofía, incapaz de contestar de inmediato, simplemente lo fulminó con la mirada.
¡Suficiente! Todos saquen sus cuadernos, vamos a trabajar -exclamó, evitando la confrontación directa.
Pero Leo no se dejó intimidar. Tomó su mochila y se dirigió hacia la puerta.
Si quiere enseñarle algo a alguien, comience por aprender a respetar, profe. Nos vemos en la dirección -dijo antes de salir del aula-ah y por cierto eso de allá atrás era un muñeco lo utilice para poder escabullirme y asustarle profesora inmadura E INFANTIL
Sofía estaba roja de furia, pero no pudo hacer nada más que seguir con la clase mientras los demás estudiantes la miraban, claramente en desacuerdo con su actitud.
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