CAPITULO 66:
Al llegar
El Jefe sicario se alivio al ver a Leo
Leo se coloco su traje de karate con cinta negra y se preparo
Manu y Verónica le dieron palabras de aliento mientras se preparaba para entrar
Como él era el campeón de los torneos tenia su zona VIP donde el Jefe le daba instrucciones mientras Leo sentado en una silla tipicas de Director de cine recibia masajes en los hombros por parte de un masajista
Eres un campeon hijo solo despeja tu mente y concentrate-dijo el Jefe dandole un sorbo de agua el cual Leo luego escupio y se quitaba los lentes oscuros que tenia-
Vas a hacerlo bien, Leo. Sabemos que puedes-dijo Manu, apretando su hombro en señal de apoyo.
Leo sonrió débilmente, sintiendo la fuerza de sus amigos a su lado.
Lo haré... lo haré por mí, por todos.-dijo Leo
Eres un campeon para mi
Estoy Listo esos dos no saben con quien se metieron-dijo Leo yendo a su primer oponente con un chico ramdom mientras se referia David y Óscar-
Así fue hasta llegar a semifinal se enfrentó a A.David Castro el exnovio de Vero:
El oponente de Leo en la semifinal es David, el exnovio de Verónica. David no solo quiere ganar el torneo, sino que también ve esta pelea como una oportunidad para humillar a Leo y, de paso, recuperar el orgullo que perdió cuando Vero lo dejó.
Ahora veremos al campeón de 40 torneos seguidos Leonardo Rocket-dijo el presentador a lo que el publico estallo en aplausos- y a David Castro
Antes de comenzar el combate, David lanza una provocación:
No sé qué ve Vero en ti, Leo. Tal vez le gustan los perdedores.
Leo, sin dejarse intimidar, responde con frialdad:
¿Sabes qué veo yo? A alguien que no pudo superarla. Vamos a pelear y deja de hablar. Ah y por si mo escuchaste soy campeón de 40 torneos y conoce a mis puños Vero y Nica
El combate comienza con una intensidad desbordante. David, confiado y con habilidades sobresalientes, intenta dominar desde el principio. Sin embargo, Leo, impulsado por el apoyo de Vero y Manu, utiliza su agilidad y concentración para esquivar los ataques y contraatacar con precisión.
En un momento crítico, David intenta un movimiento sucio para derribar a Leo, pero este lo anticipa, bloquea el ataque y lo somete con una llave técnica que deja a David sin opciones.
El público rugió en aplausos mientras el árbitro levantaba la mano de Leo, declarándolo vencedor del combate. Leo, con su característico control y frialdad, apenas mostró emoción mientras miraba a David, quien se levantaba del suelo con el rostro marcado por la frustración y la humillación.
David, incapaz de aceptar la derrota, le lanzó una última mirada desafiante antes de abandonar el ring. Sin embargo, Leo, decidido a no dejar que su enemigo tuviera la última palabra, le dijo con firmeza:
Espero que esto te enseñe que las palabras no ganan combates. La próxima vez, deja tus inseguridades fuera del ring.
David no respondió. Salió del escenario mientras el público abucheaba su actitud arrogante y aplaudía la victoria de Leo.
Al bajar del ring, Verónica y Manu corrieron hacia él. Verónica lo abrazó con fuerza, ignorando por completo las miradas del público.
¡Lo hiciste increíble, Leo! Sabía que podías con él.
Manu le dio una palmada en el hombro, sonriendo orgulloso.
Eso fue espectacular. Le diste una lección que no olvidará en su vida.
Leo, aún jadeando por el esfuerzo, respondió con una media sonrisa:
No lo hice solo por mí, lo hice por ustedes. David tenía que aprender que no puede meterse con mi gente.
El público seguía vitoreándolo mientras él se preparaba para el combate final. A pesar de la presión, Leo sentía una calma inusual. Sabía que, pase lo que pase, ya había ganado algo más importante que un torneo: el respeto de sus amigos y la certeza de que podía superar cualquier obstáculo.
Espero que te haya quedado claro -dice Leo al final del combate, mientras David se retira furioso y humillado.
Y en la final Leo se enfrenta al hermano de Vero J.Óscar Gonzalez
La final enfrenta a Leo contra Óscar, el hermano mellizo de Verónica. Aunque Óscar siempre ha sido protector con su hermana(lo cual si contamos que la ha forzado a estar en un noviazgo violento eso es que es un egoista y no le importa su hermana en absoluto) ver su cercanía con Leo le ha generado una rivalidad silenciosa. Para Óscar, ganar no solo significa ser el campeón del torneo, sino también demostrarle a Leo que no es lo suficientemente bueno para Vero.
Antes de la pelea, Óscar lanza una advertencia:
No me importa cuántos torneos hayas ganado, Leo. No vas a salir de esta caminando.
La pelea es brutal desde el inicio. Óscar, con su fuerza física domina los primeros minutos, dejando a Leo luchando por mantenerse de pie. En un movimiento calculado, Óscar ejecuta una patada baja que impacta directamente en la pierna de Leo, fracturándola.
El árbitro detiene el combate y ofrece a Leo la opción de retirarse, pero él se niega con firmeza:
No voy a rendirme.
Con una pierna inmovilizada, Leo se concentra en sus movimientos superiores, bloqueando los ataques de Óscar y buscando una apertura. Finalmente, encuentra el momento perfecto y lanza una poderosa patada giratoria con su pierna sana que impacta en la cabeza de Óscar, dejándolo completamente noqueado.
El público estalla en aplausos mientras Leo, cojeando, es declarado campeón del torneo. Vero corre hacia él, abrazándolo con lágrimas en los ojos.
Sabía que podías hacerlo, Leo.
En la zona VIP, el Jefe sonríe orgulloso mientras le entrega el trofeo a Leo.
Lo lograste, hijo. No solo ganaste el torneo, sino que demostraste que nadie puede quebrar tu espíritu.
Y aunque su pierna necesita atención médica urgente, Leo sabe que este triunfo es más que una victoria física: es una declaración de que nada ni nadie lo detendrá.
El estadio entero rugió en ovaciones mientras el árbitro levantaba el brazo de Leo, declarando su victoria. A pesar del dolor evidente en su pierna, Leo se mantuvo de pie, demostrando una fuerza y resiliencia que dejó a todos impactados. Óscar, inconsciente en el suelo, fue asistido por el equipo médico, mientras el público no dejaba de vitorear el nombre de Leo.
Verónica corrió hacia el ring, rompiendo el protocolo, y se lanzó a los brazos de Leo.
¡Lo lograste! Eres increíble, Leo. Nunca dudé de ti. -dijo ella entre lágrimas, abrazándolo con fuerza.
Manu llegó poco después, aplaudiendo y sonriendo orgulloso.
Eso fue épico, hermano. Demostraste quién es el verdadero campeón.
Leo, con el rostro empapado en sudor y una sonrisa de satisfacción, respondió:
Esto no fue solo para ganar. Fue para demostrarle a todos que nadie tiene derecho a decirme lo que valgo... ni a ti, Vero.
Ella lo miró con emoción y asintió.
El presentador del torneo tomó el micrófono:
¡Damas y caballeros! Tenemos a un campeón que no solo ha demostrado habilidades extraordinarias, sino también un corazón inquebrantable. ¡Felicidades a Leonardo Rocket, el ganador de su cuadragésimo primer torneo consecutivo!
Ese es mi niño-grito Josefina
Ese es mi Leo-grito Vero-
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