CAPITULO 71:
Poco después
Mientras Leo bañaba a Isabela en la bañera del baño tocaron timbre
Leo terminó de vestir a Isa con su vestidito y tiara ya que es la princesa
Justo cuando sale del baño con Isa en brazos ve a Vero Manu y Dani
Hola chicos-dijo Leo besando a Vero y teniendo la mirada curiosa de Isa-que me miras pequeña?
Hizo algo interesante hoy?-preguntó Vero levantandola
Pues esta pequeña dio sus primeros pasos-dijo Leo
¡¿De verdad?!-dijo Verónica emocionada, levantando a Isabela en el aire mientras la pequeña reía con entusiasmo.
Sí, justo esta mañana. Ahora no hay quien la detenga, ¿verdad, princesa? -respondió Leo con una sonrisa mientras miraba a su hermanita.
Manu y Dani se acercaron para felicitarla también.
Bueno, Isa, ahora que caminas, creo que es hora de que explores el mundo. ¿Qué dices?-dijo Dani, haciéndola reír con muecas graciosas.
No tan rápido, Dani. Primero tiene que aprender a no destrozar la casa mientras camina, que ya casi me tira mi consola esta tarde. -bromeó Leo, aunque no podía ocultar el orgullo en su rostro.
Manu se cruzó de brazos y miró a Leo con una sonrisa.
Leo Rocket, el hermano mayor perfecto. Jamás pensé que diría esto, pero te queda bien.
Claro que sí. Ser hermano mayor es mi súper poder, ¿no es así, Isa? -contestó Leo mientras acariciaba suavemente el cabello de Isabela.
Bueno, ¿y ahora qué sigue?¿Vamos a salir a celebrar o nos quedamos a jugar con la nueva caminante de la familia? -preguntó Vero.
Leo pensó un momento y luego dijo:
Creo que lo mejor será quedarnos. Isa está recién bañada, tiene su vestido de princesa y se merece ser la estrella del día aquí en casa. Además, mamá hizo pastel.
Todos estuvieron de acuerdo y pasaron la tarde jugando con Isa, celebrando su nuevo logro y recordando cómo, a pesar de los altibajos, ahora estaban más unidos que nunca como familia y amigos.
Mientras Leo hablaba con Vero esta le conto su día luego de la escuela
Fui a visitar a mi hermano con mis padres-dijo- él está bien ha hablado con la psicóloga y ha entendido el porqué de su comportamiento nos contó el porque y es que cuando teníamos unos 8 años nuestra prima iba a la secundaria estaba en quinto año y tenia novio. Cuestión que un día que Óscar estaba viendo a mi prima el novio sin saber qué era su primito fue a reclamarle de que deje de mirarla y luego le atacó mi prima al ver lo que hizo fue hacia Óscar y lo ayudó a levantase y luego reclamándole al novio le dijo que era su primito
Leo escuchó con atención mientras Verónica relataba aquella experiencia del pasado.
¿Y qué pasó después de eso? -preguntó Leo con curiosidad, sosteniendo la mano de Verónica mientras Isa jugaba en su regazo.
Bueno, mi prima terminó con ese tipo y además lo expulsaron después de ese incidente. Dijo que no podía estar con alguien que era tan impulsivo y violento, especialmente con su familia. Pero... para Óscar, eso dejó una marca. Desde entonces empezó a pensar que debía ser más fuerte, más intimidante, para que nadie lo volviera a humillar. Creo que ese episodio lo hizo obsesionarse con la idea de protegerme a cualquier costo, pero lo hizo de la peor manera. Me obligaba a estar con un violento -Verónica suspiró, su mirada llena de tristeza y comprensión.
¿Él te dijo todo eso? -preguntó Leo, sorprendido.
Sí, en la sesión con la psicóloga. Admitió que veía a todos los chicos que se me acercaban como una amenaza, incluso a ti, aunque sabía que no eras como los demás. Su orgullo simplemente no lo dejaba verlo.
Leo asintió lentamente, procesando las palabras de Verónica.
Tiene sentido... Es como si su miedo y su orgullo se mezclaran y lo cegaran. Pero me alegra que esté trabajando en eso. Al menos ahora puede empezar a ser un mejor hermano para ti.
Verónica sonrió, tocando suavemente el rostro de Leo.
Y un mejor persona para todos. Espero que algún día pueda disculparse contigo, Leo. Lo merece, aunque entiendo que no será fácil.
Leo la miró con ternura y determinación.
Cuando llegue ese día, sabré qué decirle. Por ahora, lo importante es que está en el camino correcto.
Es bueno saber que tu hermano está recibiendo ayuda para entender sus emociones.-comentó Leo con una mirada pensativa.-Todos tenemos nuestras batallas internas, y a veces necesitamos que alguien nos ayude a ver las cosas de otra manera.
Verónica sonrió, agradecida por la comprensión de Leo.
Sí, y aunque no siempre hemos estado de acuerdo, estoy feliz de que esté recibiendo el apoyo que necesita. Todo esto nos ha hecho más unidos como familia, y me hace pensar que tú también has crecido muchísimo, Leo. Te has convertido en alguien increíble.
Leo sonrió de vuelta, aunque de una manera un poco más reservada. Sabía que aún tenía mucho por trabajar en sí mismo, pero sus amigos y su familia le habían mostrado un apoyo incondicional, algo que no había tenido antes. Eso le daba fuerzas para seguir adelante.
Gracias, Vero.-dijo Leo, agradecido por su amistad. -Creo que todos necesitamos un poco de comprensión de vez en cuando, ¿no?
Vero asintió, y antes de que pudiera responder, Isabela entró corriendo hacia ellos, haciendo que la conversación se interrumpiera momentáneamente.
¡Isa!-dijo Leo, sonriendo mientras se agachaba para cargarla en sus brazos.-¿Qué haces, pequeña traviesa?
Verónica observó con ternura a Leo y su hermanita, recordando lo importante que era para él tener ese vínculo tan especial con ella.
Es increíble ver cómo te ha cambiado todo esto, Leo.-dijo Vero con una sonrisa cálida. -Realmente te mereces toda la felicidad que tienes ahora.
Leo sonrió, pero en su corazón sabía que la vida seguía siendo un camino complicado. Sin embargo, por primera vez, se sentía preparado para enfrentarlo.
Verónica asintió, sintiéndose aliviada por el apoyo de Leo. Mientras tanto, Isa soltó una carcajada, llamando la atención de ambos.
Mira quién está robándose el protagonismo otra vez.-bromeó Leo, alzando a Isa y besándola en la mejilla.
¡La princesa siempre será el centro de atención! -rió Verónica, abrazando a ambos mientras disfrutaban del momento juntos.
Chicos a cenar-dijo Josefina desde la cocina
Después de cenar y de cantar el tradicional Feliz Cumpleaños a Isabela
La pequeña, aún emocionada por su gran día, jugaba con los globos mientras Josefina y Martin juntaban los platos
La pequeña estaba completamente agotada por la emoción del día. En los brazos de Leo, se acomodó como si él fuera su peluche gigante favorito.
Creo que tenemos a la cumpleañera rendida. -dijo Leo en voz baja, acariciando suavemente el cabello de Isa mientras esta suspiraba en sueños.
Es que tuvo un día lleno de sorpresas. Además, tú eres su héroe, Leo. Siempre quiere estar cerca de ti. -respondió Josefina con una sonrisa cálida mientras recogía los platos junto a Martín.
Se quedó dormida contigo otra vez, Leo, -comentó Josefina con una sonrisa desde la mesa
Es que sabe quién la protege mejor, mamá, -respondió Leo en tono de broma, ajustando a Isa para que estuviera más cómoda.
Verónica, que observaba la escena desde el sofá, no pudo evitar sonreír también.
Tiene suerte de tenerte como hermano mayor, Leo. No todos los niños tienen a alguien como tú.
Ella también es mi suerte. Nunca pensé que tendría una hermanita que me quisiera tanto... y yo la adoro. -confesó Leo, mirando a Isa con ternura mientras seguía durmiendo profundamente en sus brazos.
Isa balbuceó algo incomprensible antes de treparse en su regazo. Leo la sostuvo con cuidado, riendo suavemente. Poco a poco, los párpados de Isa comenzaron a cerrarse.
Creo que la fiesta terminó para nuestra cumpleañera. -comentó Verónica, que observaba la escena desde la mesa con Manu y Dani.
Y parece que encontró el lugar perfecto para dormir. -añadió Manu con una sonrisa.
Isa, abrazada a Leo como si fuera un enorme peluche, soltó un pequeño suspiro y se acomodó contra su pecho. Leo la miró con ternura, acariciando suavemente su cabecita.
No puedo moverme, chicos. Estoy oficialmente atrapado. -bromeó Leo, aunque claramente no tenía intención de moverse.
Josefina, al entrar a la sala y ver la escena, sonrió ampliamente.
Es el mejor regalo que podrías haberle dado: ser su hermano mayor.
Leo levantó la vista, conmovido, y respondió:
Es un honor serlo.
Manu y Vero lo observaron desde el sofá.
Te ves bien como hermano mayor, Leo, -comentó Manu con una sonrisa mientras le daba un suave golpe en el hombro.
Sí, pareces todo un papá con su bebé, -añadió Verónica, riendo mientras apoyaba la cabeza en el hombro de Leo.
Leo sonrió ligeramente, mirando a Isa en sus brazos.
No sé si papá, pero definitivamente soy su hermano mayor. Y no importa lo que pase, siempre voy a cuidarla.
Josefina, al escuchar esas palabras, sintió una oleada de orgullo por Leo.
Bueno, señor hermano mayor, ¿quieres llevarla a su cuna o prefieres quedarte con ella un rato más?
Leo negó suavemente con la cabeza.
La voy a disfrutar un poquito más antes de llevarla. Se ve demasiado tranquila para molestarla ahora.
Manu, sentado al lado, bromeó:
Pues parece que ahora te va a tocar cargarla hasta su cuna. Pero ten cuidado, Leo. Si se despierta y llora, seguro que te toca calmarla.
Todos rieron suavemente para no despertar a la pequeña. Leo se levantó con cuidado, ajustando a Isa en sus brazos.
No hay problema. Por esta princesa, haría lo que fuera.
Subió con pasos cuidadosos hasta la habitación de Isa, la acostó en su cuna y la arropó con delicadeza. Antes de salir, se detuvo un momento para observarla.
Feliz cumpleaños, pequeña. Siempre estaré aquí para ti. -susurró antes de apagar la luz y cerrar la puerta.
De regreso con los demás, se sentó junto a Verónica, quien apoyó su cabeza en su hombro.
Definitivamente, Leo Rocket, eres el mejor hermano mayor. -dijo ella, y todos asintieron en acuerdo mientras disfrutaban del final de un día lleno de amor y unión familiar.
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