CAPITULO 74:

Esa noche después del cumpleaños de Leo Isabela siendo una pequeña traviesa no quiso dormir en su cuna por lo que Leo quien debía acostarla la llevó a dormir con él
Josefina abrió la puerta del cuarto de Leo con suavidad, lista para despertarlo, pero se detuvo al ver la tierna escena que tenía frente a sus ojos. Isabela estaba profundamente dormida, acurrucada contra el pecho de su hermano mayor, quien tenía un brazo protector alrededor de ella. Ambos parecían tan tranquilos, como si el mundo entero no pudiera tocarlos en ese momento.
Josefina sonrió, sintiendo una mezcla de ternura y orgullo al ver cómo Leo había asumido su rol de hermano mayor con tanto amor. A pesar de los desafíos que había enfrentado en su vida, estaba claro que Isabela había traído una luz especial a su corazón.
Martín apareció detrás de Josefina y, al ver la escena, susurró:
Nunca dejará de sorprenderme lo increíble que es Leo con Isa.
Josefina asintió, susurrando también:
Es como si Isabela fuera su ancla, su razón para seguir adelante y ser mejor cada día.
Ambos se quedaron un momento observando antes de que Josefina se acercara con cuidado para no despertar a los dos. Le acarició suavemente el cabello a Leo y besó la frente de Isabela, murmurando:
Los amo tanto.
Leo, sintiendo el movimiento, abrió los ojos lentamente y vio a Josefina. Sin moverse mucho para no despertar a Isabela, dijo con una voz somnolienta:
No quiso dormir en su cuna… y no podía dejarla sola, mamá.
Josefina sonrió y respondió con dulzura:
Hiciste bien, hijo. Pero ahora deberías levantarte, el desayuno está casi listo.
Leo asintió, mirando a la pequeña que seguía dormida en sus brazos.
Dame unos minutos. Quiero que se despierte sola.
Josefina asintió, dejando que sus hijos disfrutaran un poco más de ese momento especial, uno que quedaría grabado en su corazón para siempre.
Poco a poco Isa fue despertando bostezo y miró a su hermano mayor sonriendo le puso las manitos en la cara
Pero algo si que tenían Isabela y Leonardo los dos estaban despeinados con los pelos para todos lados
Buenos días princesa ¿peleaste contra un ventilador o un tornado?-preguntó Leo divertido
Isabela soltó una risita contagiosa, como si entendiera la broma de su hermano, y luego apoyó su cabeza en su hombro, todavía medio dormida. Leo acarició su cabello despeinado, intentando domarlo un poco.
Bueno, Isa, parece que hoy seremos el dúo despeinado -continuó Leo, mirando su reflejo en el espejo al otro lado de la habitación. Luego le guiñó un ojo a su hermanita.- Pero no te preocupes, sigo siendo el hermano más guapo, ¿verdad?
Isabela, como si entendiera, asintió con entusiasmo y señaló su propio cabello, haciendo que ambos estallaran en risas.
Está bien, princesa, vamos a desayunar antes de que mamá vea este desastre y decida peinarnos como si fuéramos a una boda -dijo Leo mientras se levantaba, llevando a Isabela con cuidado.
Ambos salieron de la habitación, despeinados pero felices, listos para comenzar el día con risas y amor.
Que les paso a ustedes dos?-preguntó Martin al verlos cuando entro al cuarto
Tornado -dijo Leo
¡To'na'o! -balbuceó Isa, intentando repetir la palabra "tornado".
Martín  soltó una carcajada, sin poder evitarlo.
¡Así que fue un tornado! Bueno, parece que también me atacó a mí. -Dijo mientras pasaba una mano por su cabello despeinado, haciéndolo aún más alborotado para hacer reír a la pequeña.

Isa aplaudió divertida, como si estuviera celebrando la ocurrencia de Leo. Luego, con un movimiento rápido, intentó peinarlo con sus diminutas manos, sin mucho éxito, claro.

 ¡Así no se arregla el desastre, Isa! -dijo Leo fingiendo dramatismo mientras se ponía de pie con cuidado, todavía sosteniéndola.

Ven, princesa despeinada. Vamos a enfrentarnos juntos al tornado del desayuno.

Cuando salieron del cuarto, Josefina los vio y no pudo evitar reír al notar sus cabellos alborotados.

Parece que los dos sobrevivieron a una batalla épica esta mañana.

¡Pero lo logramos, mamá! -dijo Leo con una sonrisa.

Isabela, todavía en sus brazos, aplaudió como si confirmara la declaración de su hermano.


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