CAPITULO 81:

 Al Día siguiente 

Mientras Leo seguía durmiendo 

Vero llego a la casa de él para despertarlo 

Eran las 10:00 de la mañana y cuando Vero entró en el cuarto de Leo lo vio dormido con la particularidad de tener a Isa a su lado 

Isa estaba con la carita mojada de sudor debido a que tuvo pesadillas

Vero con cuidado se acerco a la cama

Hola dormilón¿te vas a levantar perezoso?-dijo ella divertida moviendo suavemente a Leo 

Leo se removió un poco, pero no despertó de inmediato. Vero sonrió con ternura al ver la conexión que tenía con Isa, quien parecía dormir pacíficamente en su hombro, aunque aún con la carita algo triste. La escena era tierna, y Vero no pudo evitar sentir una cálida sensación de cariño por Leo y su familia.

Venga, Leo, ya es hora de levantarse... o te dejo dormir todo el día. -bromeó Vero, pero con una sonrisa cómplice, esperando que su novio finalmente reaccionara.

Mmm-Leo se movió y poco a poco se fue despertando-Hola amor¿que haces aquí tan temprano?-dijo Leo despertándose 

Vengo a buscarte para ir a desayunar mi tío Gregorio me invito a ir a su café a desayunar 

Leo, al escuchar la palabra "desayuno", se estiró y, ya un poco más despierto, miró a Isabela para asegurarse de que la niña estuviera bien.

 Claro, me apunto. Solo tengo que ponerme algo rápido y despierto completamente. -respondió Leo mientras se sentaba en la cama, estirando los brazos.

Vero, feliz de ver que su amigo ya se estaba animando, le lanzó una mirada juguetona.

 Apúrate, no quiero perder la mesa de mi tío Gregorio. -dijo ella mientras, con un movimiento suave, acariciaba la cabeza de Isabela, quien continuaba dormida plácidamente.

Leo asintió, sabiendo que Vero siempre tenía razón sobre las oportunidades que no se podían dejar pasar, y se levantó para prepararse.

Una vez que Leo estuvo listo, alzó a Isabela con cuidado, revisó su pañal para asegurarse de que estuviera limpia y luego bajaron juntos las escaleras. Al llegar a la cocina, donde Josefina y Martín ya estaban tomando café, Leo saludó con una sonrisa.

Hola, ma. Hola, pa, -dijo mientras colocaba a Isa en su trona con delicadeza. Me voy con Vero a desayunar a lo de su tío Gregorio, -anunció mientras ajustaba el cinturón de la trona para asegurarse de que su hermanita estuviera cómoda y segura.

Josefina levantó la vista, notando el gesto protector de su hijo mayor.

¿Todo bien con Isa? -preguntó con un toque de curiosidad al notar su expresión.

Sí, todo bien. La pobre tuvo una pesadilla anoche, explicó Leo mientras acariciaba la cabeza de la pequeña. -La llevé a mi cama para que durmiera conmigo. Así se calmó y pudo descansar.

Martín sonrió orgulloso mientras miraba cómo Leo cuidaba a su hermana menor.

Eres un gran hermano, hijo, -dijo con un tono cálido. -Diviértanse en el desayuno y mándale saludos a Gregorio.

Leo asintió, tomó su chaqueta y le dio un beso en la mejilla a Isabela, que parecía más animada ahora, aunque todavía tenía rastros de haber llorado durante la noche.

Adiós, princesa. Pórtate bien con mamá y papá, -le dijo con una sonrisa antes de salir con Vero.

Leo había organizado todo con mucha cautela, sabiendo que las sorpresas para Óscar y David no solo tenían un valor emocional, sino también una oportunidad para que todos comenzaran a sanar, aunque de una manera un poco tensa. Se encontraba en el centro de un plan arriesgado pero bien pensado: un día fuera del tutelar para ambos, especialmente por el cumpleaños de Vero y Óscar.

Cuando Leo se encontró con David, notó que su amigo estaba visiblemente angustiado, pero también resentido. Sabía que la culpa lo carcomía, sobre todo por el trato que David había dado a Verónica en el pasado.

No quiero hacerlo, Leo... -murmuró David, evitando mirar a Leo a los ojos.

 David, este es tu momento para redimirte. Hazlo por Vero... hazlo por ti mismo. -respondió Leo, con la determinación de que, aunque el proceso fuera difícil, era necesario.

Finalmente, David aceptó hacer su parte, aunque no fuera completamente convencido de sus propias motivaciones. Óscar, por su parte, estaba algo golpeado, sus compañeros de habitación lo habían atacado al saber su implicación en el maltrato a Verónica, lo que le dejaba una marca no solo en su rostro, sino también en su corazón. Sin embargo, Óscar confiaba en Leo y aceptó el plan, aunque con un aire de incertidumbre.

Cuando llegó el día, el guardia que se encargaba de custodiar a Óscar y David ese día los sacó del centro, como había sido planeado. Fue una estrategia simple pero efectiva: David debía distraer a Óscar lo suficiente como para que no sospechara nada.

David trató de mantener la calma y la mentira en su rostro, explicando que iban a ver a un nuevo psicólogo. Óscar, aunque algo confundido, no hizo preguntas.

Al llegar al lugar, Óscar se sorprendió al ver que estaban en su propia casa.

 ¿Qué... qué estamos haciendo aquí? -preguntó Óscar.

David, con algo de nervios, le dio una venda a Óscar y lo obligó a ponérsela, también vendando a Verónica, que ya estaba esperando. Todos en la habitación sabían lo que iba a suceder, y la tensión era palpable.

Una vez que ambos, Óscar y Verónica, estaban con los ojos vendados, David y Leo intercambiaron miradas cómplices. Leo respiró hondo, sabiendo que, aunque había sido un largo proceso, todo esto era necesario para avanzar en la vida de sus amigos.

Al quitarse las vendas, un grito colectivo de sorpresa se escuchó por parte de todos en la habitación. Óscar y Verónica no podían creer lo que veían, y la sorpresa no tardó en transformarse en una mezcla de emoción, alivio y, quizás, un poco de miedo a lo que implicaba este nuevo paso para ellos.

Este pequeño momento de sorpresa y emoción marcaba, de alguna manera, el inicio de la sanación y la reconciliación.

Feliz cumpleaños Vero-dijo Leo acercándose a besarla-

Vero podemos hablar-mira a Leo-a solas por favor 

No hagan nada estúpido José Óscar y Axel David-dijo Leo yéndose a ayudar a Angélica con la comida

Vero-comenzó Óscar-lo siento por haberte hecho daño y haberte obligado a estar en una relación tóxica no debí haberlo hecho y ahora comprendo que fue por el trauma de cuando teníamos 8 años cuando el novio de Micaela me empujó sin saber que era su primo-dijo Óscar

Óscar lo que hiciste me dolió mucho eres mi mellizo deberíamos protegernos hemos estado juntos desde la panza osea tu eras el que me daba patadas y en verdad me dolió que por tu egoísmo me hayas hecho esto te perdono porque Leo me ha enseñado a no tener rencores hacia tu familia pero que esto sea una lección-dijo Vero-

Verónica...yo...lo lamento por haberte pegado y violentado cuando eramos novios no lo hacía en mala intención sino que es lo que aprendí cuando era pequeño debido a que mis padres trabajaban mucho e incluso a veces salían de viaje por trabajo me quedaba al cuidado de mi tío Juan Carlos quien era un machista y mis primos Max y Billy también eran machistas mi primo Adrian no lo era por suerte por lo que yo aprendí que la mujer sastiface al varón y mi papá no sabía que su hermana era violentada por su esposo ya que le pegaba si no hacia bien su trabajo la humillaba y la hacia menos cuando se embarazo por cuarta vez mi tío esperaba otro varón pero al enterarse que era niña le había ordenado no tenerla mi tía se defendió y dijo que "NO" mi tío al ver que lo "desobedecia" le pego tan fuerte que la mando al hospital y casi le quita la vida por suerte Adrian llamó a la ambulancia y mi tía denunció a su marido se divorcio y vivió con Adrian y Alessandra 

Mi papá al enterarse del maltrato no pensó que hubiera tenido consecuencias en mi pero claramente si las tuvo y yo también era un machista contigo-dijo David- Me equivoqué contigo. Te traté como si fueras menos, y me convertí en alguien que no quería ser. Ahora entiendo lo que hice. No puedo cambiar el pasado, pero sí puedo prometerte que no volveré a ser ese hombre.

David… gracias por decirme la verdad. Pero las disculpas no borran lo que pasó. Si realmente estás arrepentido, demuestra con acciones que has cambiado.-dijo Vero-

Lo haré-dijo David-

Vero, yo también haré lo necesario para demostrarte que soy un mejor hermano-dijo Óscar-

Espero que cumplan con su palabra. Porque esta es su última oportunidad.-dijo Vero-ahora a celebrar cambia esa cara mellizo estamos en fiesta a casi de cumplir 17 años 

Tienes razón, ¡a disfrutar de la fiesta!-dijo Óscar 

¡Sí! Vamos a celebrar como debe ser.-Asiente, buscando también cambiar de tema y ver cómo mejorar su relación con Vero-a festejar que los mellizos Gonzalez cumplen 17 

Finalmente terminan las vacaciones de invierno 

Primer día de clases en la escuela privada

Leo tesoro arriba es tu primer día en la nueva escuela -dijo Josefina entrando al cuarto de su hijo-

Leo riba riba-dijo Isa-

Isa es arriba-dijo Josefina corrigiendo a su hija

Riba-dijo la pequeña 

Arriba-dijo Josefina 

Arriba-dijo Isa 

No te preocupes, mamá, ya se lo sabe.- Se levanta y se estira.-¡Estoy listo para el primer día!

Una vez Leo tenía su uniforme puesto 

El pantalón gris la remera manga corta y se decidió por el saco azul 

Al alzar a Isabela y bajar 

¿Qué opinas, princesa? ¿Me veo bien para mi primer día?

¡Lindo Leo!

Gracias, pequeña. Siempre tan honesta.

Después de acomodarla en su trona, Leo desayunó rápido. Un jugo de naranja y unas tostadas con mermelada fueron suficientes para llenarlo antes de su gran día. Mientras tanto, Josefina observaba a su hijo con orgullo.

Desayuno rápidamente y fue a la puerta porque el padre de Vero Teodoro lo pasaría a buscar 

Nos vemos en la tarde-dijo Leo dándole a Isa un beso y saliendo de casa

Hola amor emocionado por nuestro primer día?-dijo Vero dándole un beso

Hola Vero estas muy bonita aunque no te morirás de frío con la falda?-dijo Leo viendo que el uniforme femenino era una falda gris 

Pues si pero al ser más larga las medias térmicas me ayudan a mantener el calor-dijo Verónica 

Bueno, al menos estás preparada. Pero si te da frío, no dudes en pedirme mi saco.-dijo Leo en modo caballero

No te preocupes, caballero andante. Estaré bien. Además, ¿qué clase de impresión daría si el primer día ya estoy robándote el saco?-preguntó ella 

Una buena. Todos sabrían que mi novia es prioridad.-dijo él 

Siempre sabes que decir para derretirme, ¿eh?-dijo Vero

Ustedes dos son algo más. Espero que conserven esa energía cuando los llenen de tareas.-dijo Teodoro padre de Vero 

Gracias por el recordatorio, Papá. Justo lo que necesitaba para calmar mis nervios.-dijo Vero

Podemos con eso y más. Después de todo, estamos juntos en esto.-dijo Leo

El auto avanzó hacia la nueva escuela mientras ambos miraban por la ventana, listos para comenzar una nueva etapa en sus vidas.

Finalmente llegaron a la escuela

Leo como buen caballero lleva la mochila de Vero 

Entraron al edificio y subieron hasta el piso de secundaria 

Entraron y ahí estaban Manu y Dani esperándolos 

Hey pareja romántica ya van a empezar?-preguntó Manuel 

Hey que yo no te digo nada cuando lo haces con Danielle-dijo Leo

Ah aquí están vengan ya estará por empezar su clase-dijo Lucrecia la Directora-los acompaña al salón-Buenos días chicos

Buenos días Directora-dijeron al unísono el profe y los chicos- 

Les quiero presentar a 4 alumnos nuevos ellos son Leonardo Rocket Verónica González Luis Manuel Khan y Danielle Ivanov por favor tratenlos bien 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Maxwell

Maxwell 2

CAPITULO 99: