CAPITULO 84:

Finalmente, después de que Leo le diera el biberón a Isa y la meciera pacientemente durante un rato, la pequeña se quedó profundamente dormida sobre su pecho. Leo, agotado por el día y sintiendo la cálida presencia de su hermanita, también sucumbió al sueño, apoyando su cabeza en el hombro de Verónica, quien lo observaba con una mezcla de ternura y admiración.

Verónica no pudo evitar sonreír mientras acariciaba suavemente el cabello de Leo. Miró a Dani y Manu, que estaban sentados cerca, y comentó en voz baja:

De tal palo, tal astilla.

Totalmente -susurró Manu, conteniendo la risa. -Leo y su hermanita parecen hechos de la misma madera.

Aunque más que un palo, yo diría que son como un árbol entero de dulzura -añadió Dani con una sonrisa.

Mientras el ambiente se llenaba de calma, Verónica se ajustó para no incomodar a Leo e Isa, quedándose quieta para que ambos descansaran. Era un momento de paz en medio de tantas emociones, y a su lado estaban las personas que más significaban para ella. 

Al Día siguiente mientras Leo estaba en el baño de varones Carla entro también a confesarle sus sentimientos 

Baño de varones – Receso escolar. Leo está lavándose las manos frente al espejo cuando la puerta se abre bruscamente y entra Carla, nerviosa pero decidida.

¿Carla? Este es el baño de varones…

Lo sé, lo sé… pero necesitaba hablar contigo. No podía esperar más.

¿De qué se trata?

Leo… me gustás. Y sé que capaz no lo esperás, pero tenía que decírtelo. No aguantaba más guardármelo.

Gracias por decírmelo, Carla. De verdad. Pero necesito que entiendas algo… ya tengo novia. Estoy con Verónica, y la quiero mucho.

Ya lo sospechaba…

Y también necesito que respetes eso. Porque ya pasé por algo muy feo con otra chica, Amelia. Se obsesionó conmigo. Me seguía a todos lados, incluso... incluso al baño.

¿En serio?

Sí. No podía ni ir al cubículo en paz sin que me persiguiera. Me acosaba, y nadie lo tomaba en serio. Me robó la tranquilidad, la privacidad… Me dejó marcado. Por eso soy claro con esto, Carla: no quiero vivir algo así de nuevo.

No era mi intención incomodarte… solo quería que lo supieras.

Y te lo agradezco. Pero por favor, respetá lo que tengo con Verónica. Ella es muy importante para mí. No quiero malentendidos ni situaciones raras.

Entiendo, Leo. Perdón por entrar así... Fue un impulso.

Está bien. Solo que, la próxima… hablá en otro momento. Y en un lugar adecuado.

Buena suerte con Verónica. Se nota que te hace bien.

Gracias, Carla. Cuidate.

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